Estados Unidos: actividad firme y política monetaria restrictiva
La economía estadounidense continuó mostrando señales de expansión. El PMI mantuvo su tendencia alcista, tanto en manufacturas como en servicios, mientras que el desempleo se mantuvo prácticamente estable en 4,2%. Al mismo tiempo, la inflación continuó siendo uno de los principales desafíos, alcanzando 3,7% interanual en setiembre, con una incidencia particularmente importante del aumento de los precios de la energía.
En este contexto, la Reserva Federal mantuvo en octubre la tasa de referencia entre 3,75% y 4%. Los mercados financieros atravesaron, además, un período de elevada volatilidad, especialmente por las dudas en torno a las inversiones en inteligencia artificial y el aumento del precio del petróleo.
Europa: mayor resiliencia, pero con presión de los precios energéticos
La economía europea mostró señales positivas de actividad, con mejoras en los indicadores PMI de servicios y manufacturas. Sin embargo, la inflación de la Zona Euro alcanzó 3,8% interanual en setiembre, su mayor nivel en tres años, impulsada principalmente por la energía. El mercado laboral se mantuvo sólido, con un desempleo de 6,1%.
El Banco Central Europeo mantuvo su tasa de referencia en 2,5%, en un escenario en el que los mayores costos energéticos plantean simultáneamente riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento. Las principales bolsas europeas registraron volatilidad y un desempeño negativo durante octubre.
China: crecimiento sostenido, aunque persiste la debilidad interna
China registró un crecimiento interanual de 4,5% durante el tercer trimestre, respaldado por las exportaciones y la actividad industrial. Sin embargo, el consumo continuó mostrando debilidad y la inversión inmobiliaria siguió disminuyendo. Con la meta anual de crecimiento de entre 4,5% y 5% todavía al alcance, las autoridades optarían por postergar nuevos estímulos.
En el frente externo, el acuerdo alcanzado con Estados Unidos permitió reducir aranceles y extender la tregua comercial hasta enero de 2027, aunque continúan las tensiones asociadas a cuestiones tecnológicas y de seguridad.
Brasil: el escenario fiscal domina las expectativas
Brasil atravesó un mes marcado por las elecciones presidenciales y la posterior reacción de los mercados. La reelección de Lula generó preocupación en torno a la trayectoria fiscal y la sostenibilidad de la deuda pública. La deuda bruta del gobierno general alcanzó 82,9% del PIB, mientras que el déficit fiscal se situó en 9,5% del PIB.
La inflación se situó en torno a 4,2% interanual en setiembre según la sección específica de Brasil del informe, mientras que la tasa Selic permaneció en 13,75%. Tras las elecciones aumentaron el riesgo país y la volatilidad cambiaria, reforzando la atención del mercado sobre las futuras definiciones fiscales y monetarias.
Argentina: menor inflación, pero mayor percepción de riesgo
Argentina continuó mostrando una desaceleración de la inflación, que se ubicó en 1,9% mensual y 33,4% interanual en setiembre. La actividad económica, sin embargo, mantuvo señales de debilidad: el EMAE registró una caída interanual de 1,7% en agosto, mientras que el desempleo alcanzó 7,9% en el segundo trimestre.
En materia fiscal, el país mantuvo un superávit primario, acumulando 1,2% del PIB en el año. Asimismo, el FMI y el Gobierno alcanzaron un acuerdo técnico para completar la tercera revisión del programa, cuya aprobación habilitaría un desembolso de aproximadamente USD 900 millones. Por otra parte, el riesgo país aumentó y alcanzó los 772 puntos básicos durante octubre, reflejando una mayor incertidumbre financiera.
Uruguay: crecimiento moderado, inversión y recuperación de las exportaciones
En Uruguay, octubre combinó señales positivas con un escenario de crecimiento más moderado. El Banco Central redujo su proyección de crecimiento para 2026 a aproximadamente 1%, principalmente por un impacto de la sequía sobre el sector agropecuario mayor al esperado, y proyectó una recuperación cercana al 2,5% para 2027.
La inflación alcanzó 4,68% interanual en setiembre, levemente por encima de la meta puntual del BCU de 4,5%. Ante este escenario, el COPOM elevó la Tasa de Política Monetaria en 25 puntos básicos, hasta 6%, buscando evitar que los aumentos vinculados a energía y alimentos se trasladen al resto de los precios y las expectativas.
En el frente externo se observó una evolución favorable: las exportaciones alcanzaron USD 1.398 millones en setiembre, un incremento interanual del 10%, impulsado principalmente por la soja, la carne bovina y otros productos relevantes de la canasta exportadora. China se mantuvo como principal destino, seguida por Brasil y la Unión Europea.
El mes también estuvo marcado por el anuncio de un acuerdo con la empresa española Solaria para desarrollar un parque de centros de datos de 500 MW con generación solar propia, con una inversión proyectada de USD 5.700 millones.
Una coyuntura marcada por la cautela
En conjunto, el informe refleja un escenario económico internacional en el que la inflación, la energía y las decisiones de política monetaria continúan condicionando las perspectivas de crecimiento. Estados Unidos y Europa mantienen niveles de actividad relativamente sólidos, aunque enfrentan presiones sobre los precios; China sostiene su crecimiento con desafíos en la demanda interna; y América Latina presenta un panorama heterogéneo, con Brasil concentrado en los desafíos fiscales, Argentina avanzando en su proceso de estabilización y Uruguay enfrentando un crecimiento moderado, pero con señales positivas provenientes de la inversión y el sector exportador.