Contents

El nivel de actividad registró una contracción interanual de 0,5% durante el segundo trimestre del año, condicionado principalmente por el desempeño del sector agropecuario. La construcción, la inversión y el consumo mostraron, sin embargo, señales favorables en un escenario de resultados heterogéneos entre sectores. 

La economía uruguaya mostró una moderación de la actividad durante el segundo trimestre de 2026. El Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo 0,5% respecto al mismo período del año anterior, mientras que, en términos desestacionalizados, registró una caída de 0,8% frente al primer trimestre, neutralizando el crecimiento observado al comienzo del año. 

Uno de los principales factores detrás de este resultado fue el desempeño de las actividades primarias, que reflejaron durante el trimestre los efectos de la sequía del verano. Al mismo tiempo, el resto de los sectores presentó un crecimiento moderado, insuficiente para compensar la caída del sector agropecuario. 

Un desempeño dispar entre los sectores

El análisis por actividad permite observar diferencias significativas dentro de la economía. Las actividades primarias registraron una caída interanual de 22,2%, explicada en gran medida por los menores rendimientos de la zafra 2025/2026 como consecuencia de la sequía durante los meses de verano y por una menor faena de ganado vacuno. Este resultado fue parcialmente compensado por una mayor producción lechera. 

En el otro extremo se ubicó la construcción, con un crecimiento interanual de 4,2%, asociado al desarrollo de diversos centros de datos en el país. Las actividades comerciales también presentaron un resultado positivo, impulsadas por el comercio exterior de granos y las importaciones de combustibles, carne, vehículos y otros bienes durables destinados al consumo. 

La industria manufacturera, por su parte, mantuvo un crecimiento débil, impulsado principalmente por la producción de pulpa de celulosa, mientras que los servicios financieros y las actividades comerciales continuaron consolidando su crecimiento durante el período. 

Si se amplía la mirada al año móvil, los servicios financieros aparecen como el sector de mayor crecimiento, con una expansión de 3,2%, seguidos por comercio, alojamiento y suministro de comidas y bebidas, con un incremento de 2,7%. 

La demanda interna muestra señales positivas

Desde la perspectiva del gasto, el segundo trimestre dejó señales favorables en algunos de los principales componentes de la demanda interna.

El consumo privado aumentó 2,6% interanual y el gasto público lo hizo un 1,5%. A su vez, la Formación Bruta de Capital Fijo registró un crecimiento de 9,5%, constituyéndose en uno de los datos destacados del período. 

El sector externo, en cambio, tuvo una incidencia negativa sobre el PIB. Las exportaciones disminuyeron 3,8%, mientras que las importaciones aumentaron 7,8% respecto al mismo período del año anterior. 

Las expectativas de crecimiento se ajustan a la baja

La desaceleración observada durante el segundo trimestre también se refleja en las perspectivas para los próximos meses. Las expectativas de crecimiento recogidas en el informe continuaron corrigiéndose a la baja y se sitúan en 1% para 2026 y 1,7% para 2027.

No obstante, algunos indicadores ofrecen señales de una ligera recuperación. En junio, el IMAE presentó una variación interanual positiva de 0,7%, acompañada de un aumento de 0,1% en la tendencia-ciclo, reflejando un leve repunte de la actividad respecto a los meses anteriores. 

El informe señala asimismo que el MEF mantiene sus proyecciones de crecimiento, sustentadas en la expectativa de un mayor dinamismo de la economía durante el cuarto trimestre. 

El contexto regional e internacional

La evolución de Uruguay tiene lugar en un escenario internacional de crecimiento moderado y con diferencias entre las principales economías. En el segundo trimestre, Estados Unidos registró un crecimiento interanual de 2,1% y la Zona Euro de 1,4%, mientras que China mostró una desaceleración frente al desempeño observado durante el primer trimestre.

A nivel regional, Brasil creció 0,5% respecto al trimestre anterior. Argentina, en cambio, registró una caída trimestral de 0,6%, aunque su PIB se mantuvo un 2% por encima del nivel del mismo trimestre del año anterior. 

Una economía con señales contrapuestas

Los datos del segundo trimestre muestran así una economía uruguaya atravesando una etapa de menor dinamismo, fuertemente condicionada por la caída de las actividades primarias y una contribución negativa del sector externo. 

Al mismo tiempo, el crecimiento de la construcción, la inversión fija y el consumo privado, así como el desempeño de los servicios financieros y las actividades comerciales, muestran un escenario heterogéneo, con sectores que mantienen una evolución positiva aun en un contexto de desaceleración general. 

El Informe Trimestral de Cuentas Nacionales – 2do Trimestre 2026, elaborado por Consultoría de Grant Thornton Uruguay, analiza la evolución reciente de la actividad económica nacional y los principales indicadores de las economías regionales y globales

Accedé al informe trimestral

Accedé al informe trimestral

Accedé acá [4772 kb]